Chocolate negro: beneficios reales (y los mitos que ya puedes olvidar de una vez)
El chocolate negro tiene una reputación algo contradictoria. Por un lado, todo el mundo ha oído que “el chocolate negro es bueno para la salud”. Por el otro, cuando alguien lo dice suele referirse a esa pequeña onza que se come con cara de culpa después de cenar.
Toca aclarar las cosas. ¿Qué dice realmente la ciencia sobre el chocolate negro? ¿Cuánto hay que comer para obtener beneficios? ¿Y qué tipo de chocolate cuenta como negro de verdad? Vamos a ello.
Primero lo primero: ¿qué es el chocolate negro?
En España, la legislación establece que un chocolate puede llamarse “negro” a partir de un 35% de cacao. Pero hay una diferencia enorme entre un 35% y un 70%, 80% o 90%. A efectos de los beneficios que vamos a ver, estamos hablando de chocolates con un mínimo del 70% de cacao, preferiblemente de calidad y con pocos ingredientes añadidos.
Un chocolate negro con aromas artificiales, grasa vegetal sustitutiva o muy alto contenido en azúcar no va a ofrecerte los mismos beneficios que uno elaborado con cacao de calidad y los ingredientes justos.
Beneficios reales del chocolate negro
Alto contenido en flavonoides
El cacao es una de las fuentes más ricas en flavonoides, un grupo de compuestos antioxidantes que se encuentran también en el té verde, los arándanos o el vino tinto. Los flavonoides del cacao, especialmente las epicatequinas, han mostrado en diversos estudios efectos positivos sobre la salud cardiovascular: mejoran la función del endotelio vascular, reducen la presión arterial y tienen efecto antiinflamatorio.
Mejora de la función cardiovascular
Varios estudios clínicos han asociado el consumo moderado de chocolate negro con una mejora de la vasodilatación arterial y una reducción modesta de la presión arterial. El mecanismo es la producción de óxido nítrico estimulada por los flavonoides, que relaja las paredes de los vasos sanguíneos.
Efecto positivo en el estado de ánimo
El chocolate estimula la producción de serotonina y endorfinas, los neurotransmisores asociados al bienestar y al placer. También contiene pequeñas cantidades de feniletilamina, un compuesto que el cerebro produce en situaciones de enamoramiento. Nada sorprendente para quien ya sabía que el chocolate hace feliz.
Minerales esenciales
El cacao es una fuente natural de magnesio, hierro, zinc, manganeso y cobre. Un par de onzas de chocolate negro de calidad aporta cantidades no despreciables de estos minerales, especialmente magnesio, un mineral en el que buena parte de la población presenta deficiencia.
Los mitos que conviene desmontar
Mito 1: “El chocolate negro adelgaza”
No. El chocolate negro tiene un aporte calórico significativo. Lo que sí es cierto es que, comparado con el chocolate con leche o el blanco, el chocolate negro con alto porcentaje de cacao tiene menos azúcar y puede tener un efecto saciante mayor gracias a su contenido en grasa y fibra. Pero comer chocolate negro en exceso no te va a hacer adelgazar.
Mito 2: “Cualquier chocolate negro sirve”
No todos los chocolates negros son iguales. El procesado industrial puede destruir buena parte de los flavonoides del cacao, especialmente si se usan procesos de alcalinización (el llamado proceso holandés). Un chocolate bean to bar elaborado con cacao de calidad y mínimamente procesado conserva una concentración mucho mayor de estos compuestos.
Mito 3: “Hay que comer mucho para notar los beneficios”
Los estudios más relevantes hablan de consumos de entre 20 y 40 gramos diarios de chocolate negro de calidad (70% o más) para observar efectos positivos. No es necesario hincharse: dos o tres onzas al día son suficientes.
El chocolate negro de Exalta: calidad que se nota
En Exalta trabajamos con cacao de origen, bean to bar, con porcentajes que van del 70% en adelante. Sin grasa vegetal añadida, sin aromas artificiales. El resultado es un chocolate que, además de rico, te da lo mejor del cacao sin trampa ni cartón.
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